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´NUEVE DÍAS ANTES DE MI PRIMER TÍTULO MUNDIAL, ESTABA EN CARITAS PIDIENDO COMIDA´



Ahora escritor, actor y promotor de boxeo, Sergio ´Maravilla´ contó  sus experiencias en el boxeo de una manera muy particular en Donde Vive el Deporte. El ex múltiple campeón del Mundo se entregó en una charla profunda y con muchos conceptos. Su relación con el éxito y la idolatría de la gente, el reconocimiento de la gente  y mucho más¡No te la pierdas!  

¿Conoce San Guillermo?
- No lo conozco, pero tengo un recuerdo de San Guillermo. Mi pelea número 4 enfrente a Gabriel Leiva, peleamos el 4 diciembre en 1998 y me quedó grabado San Guillermo y dije que algún día lo iba a visitar y ahora llega la oportunidad.

¿Cómo fue su relación con la idolatría ?
- Es un poco complicado, eso de ser ídolo. Es algo extraño. No logro comprender porque la idolatría. Yo no tengo ídolos como la gente se puede expresar conmigo.Yo tengo personas que admiro y respeto mucho. Hay gente que se emociona muchísimo y me cuentan historias espectaculares. Una vez un tipo común y corriente me dijo que logro volver a unir a su familia tras un combate mio y desde ese momento viven el boxeo como nunca antes lo vivieron. Realmente no logro entender y me parece extraño. Lo veo con asombro. Escuche muchas historias que me cuenta la gente. Me parece espectacular, pero me sigue asombrando.

¿ Y con el éxito?
- No creo en la suerte y en las casualidades. Todas las cosas tienen una consecuencia. Si basamos nuestro trabajo en el esfuerzo creo que puede llegar a dar satisfacciones. El éxito va por otro lado, creo que es la satisfacción de estar logrando algo. Mas allá de haber ganado títulos, el éxito mio es haber vivido para y por el boxeo y haberlo logrado. Mas allá de mis récord, títulos y triunfos. Mi éxito es hablar de un deseo cumplido. Yo soy un tipo libre que siempre decidí lo que quise hacer. Transitar el camino con libertad es éxito también.

¿Esperaba y se preparo para convertirse en ídolo?
-  Yo creo que es imposible prepararse para ser ídolo. Yo trabaje para conseguir los resultados que conseguí, pero no me preparé para las consecuencias de los resultados obtenidos. Es muy díficil, creo que uno no se puede preparar para ser ídolo. Ni una vida entera alcanza para prepararse para serlo. Es díficil entenderlo y sigo sin entender como es ser ídolo.

¿Tuvo miedos cuando tomó la decisión de retirarse?
- La verdad que estaba deseando mi retiro. Estaba deseando encarar otros caminos. Ya era mas importante para mí escribir que subir a un ring para boxear. Infinitamente el boxeo medio más a mí que yo al boxeo. Yo le di todo lo que pude y tenía. No me quedaron mas armas y golpes para tirar, pero lo que me dio el boxeo fue una vida sensacional y hasta el día que me toca irme de este mundo podré vivir de lo que pude ganar del boxeo. Yo pongo en la balanza y no hay comparación.

¿Le genera orgullo el reconocimiento que obtuvo en Argentina sabiendo que vivió mas en Estados Unidos y  Madrid que en nuestro país?
- Me da orgullo el haber sido deportista. Tuve una vida sana. El deporte me educó y me permitió recorrer el mundo. La verdad que el primer título y el día mas importante en el boxeo me llega con 28 años, no era tan grande. El segundo título mundial me llega con 32 años, 5 años más tarde. Es decir, tampoco era tan grande, pero que haya llegado el reconocimiento y conocimiento de la gente de Argentina eso es otra cosa. Justamente, ese reconocimiento me llegó con 37 años,en la parte final de mi carrera boxistica, casi cuando estaba por cerrar la puerta del boxeo. Es particular, pero a mi llegó en el momento justo. Si me llegaba antes la popularidad y el reconocimiento quizás hubiera jugado en mi contra. Es una arma de doble filo. Imagínate fue difícil para mi con 37 años, no me quiero imaginar para un joven de 23 años. Yo cuando estaba afuera no tomaba dimensión del reconocimiento.

Ha tenido 56 combates profesionales, ¿cuál es el que recuerda con más cariño?
-La pelea frente a Richard Williams. Fui a boxear a Manchester (Inglaterra) y gané ese combate. Siempre lo digo en el monólogo que tengo en el teatro: según empezó la pelea me rompieron la nariz, la mandíbula, dos costillas y un corte en la ceja de quince puntos y con todo salí victorioso. Pero solo nueve días antes me enteré del combate. Salí de pedir comida en Cáritas, fui al gimnasio y me llamaron por teléfono para pelear. Nueve días después me consagré campeón mundial. ¡Cómo no le voy a tener más cariño a esta pelea que a cualquier otra!

¿Cómo titularía su propia historia?
- ¡Madre mía! Que díficil pregunta. Yo pondría un tipo feliz. Un tipo común es un tipo feliz. Creo que es esa la definición. Mi vida no tiene grande misterios, la vida no tiene misterios. Hay que ser consecuente y consciente con lo que hacemos. Eso es lo que yo hice. Soy consciente de lo que tengo, soy relativamente sensato, soy mas o menos educado, soy mas o menos políticamente correcto, pero soy consecuente con lo que digo y que hago. Soy un tipo común y corriente. Tengo una vida divertida y soy feliz.

¿Es difícil estar en la ´cresta de la ola´: Plata, fama y gloria?
- Si uno tiene sensatez no es difícil sobrellevar esas situaciones. Lo difícil es perder todo eso, después de haberlo tenido. Yo nunca creí estar en ninguna ´cresta en la ola´, yo siempre dije que esto es pasajero. Esto es como cuando se destapa un champan la efervescencia es como la locura de la gente: el cariño, el amor de la gente, a eso me refiero. Eso tiene un calibre y tamaño y eso con el tiempo baja, cuando perdes ya te ven de una manera normal. 

¿Fue un talentoso o un trabajador?
- Siempre fui un trabajador. No creo en el sacrificio, pero si en el esfuerzo, porque nunca para mi hubo algo más importante que el boxeo.  Lo demás siempre quedó en segundo plano, pero si reconozco que tuve talento en lo que aposte. Yo no podía boxear como Tyson o  ´Martilo´ Roldán, porque no tenía esas cualidades, no era un tipo de ataque. Yo no fui un boxeador valiente, pero si inteligente. Yo tenía talento en lo que confié. Si yo hubiera dicho que era un tipo que me llevaba los rivales por delante, me hubieran matado a piñas. No hubiera conseguido nada, aposté por mi boxeo. Yo era un escapista y no un boxeador. Mi talento era despertarme a las 4 de la mañana para entrenar. Extraño el orden que me daba cada pelea. Me gustaba el orden que te exigía este deporte.

¿Se volvería a presentar ante Cotto?
- Si, totalmente. Que no estaba bien físicamente es otro tema.

¿Cómo le gustaría que lo recuerde la gente?
- Como un buen tipo. Después lo demás es pasajero. Deportistas hay mucho y personas buenas no hay muchas. Entonces prefiero que me recuerden como buena persona.

¿No vuelve a boxear no?
-  No, ya esta. El otro día hice una broma en twitter y después tuve que aclararla, porque salió la noticia. Fue una locura, si vuelvo me pegan una paliza bárbara.

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